Según reportaron firmás como General Motors Co., Nissan Motor Co. Ltd. y Honda Motor Co. Ltd. –impulsadas por grandes descuentos y una alta demanda de camiones ligeros–, las ventas de automóviles ligeros en Estados Unidos alcanzaron un récord durante el año pasado.

Ventas de automóviles en Estados Unidos alcanzaron nuevo récord en 2016

Según reportaron firmás como General Motors Co., Nissan Motor Co. Ltd. y Honda Motor Co. Ltd. –impulsadas por grandes descuentos y una alta demanda de camiones ligeros–, las ventas de automóviles ligeros en Estados Unidos alcanzaron un récord durante el año pasado.

Las ventas totales superaron en 56.000 unidades a las de 2015, consolidando al 2016 como el séptimo año consecutivo de ganancias por ventas; algo que demuestra una recuperación de la industria que había sufrido las consecuencias de la gran recesión norteamericana. El volumen aumentó un 3% en diciembre, superándose así las predicciones del mercado y llevando las ventas finales a 17.539.052 unidades.

En noviembre, las ventas de vehículos ligeros totalizaron US$ 15,85 millones, cifra que representó un aumento del 6.418 en comparación con el año anterior. Si bien esto dio una señal de que el mercado se había estabilizado, los resultados de diciembre superaron las expectativas.

En GM el volumen alcanzó el 10%, Nissan avanzó un 9,7%, Honda reveló ganancias del 6,4%, Toyoya ganó un 2% y Ford Motor Co. un 0,1%. No obstante, Fiat Chrysler por tercera vez consecutiva tuvo una caída de dos dígitos.

Las cuatro marcas de GM experimentaron crecimientos destacables: Chevrolet tuvo un aumento del 13%, seguido de GMC con un 5,8%, Cadillac con un 3,2% y Buick con 2,8%.

En diciembre, Nissan Motor tuvo un incremento de ganancias del 8,3% en su división homónima y experimentó un salto del 21% en Infiniti. Con 1.426.130 de unidades, esta división logró un récord de ventas en 2016 de 5,5%.

Con un desarrollo del 15 % en 2016 y como una muestra clara de la sólida demanda de camiones ligeros, el sedan Altima de Nissan se convirtió por primera vez en el modelo de mayores ventas en Estados Unidos.

Por su parte, en la división Honda, el volumen creció un 6,9% y un 1,9% en Acura. En total, la división estadounidense de Honda aumentó sus ventas en un 4,8 % con un récord de 1.476.582 unidades.

Las ventas en Ford Motor subieron 0,8% en la división Ford y un 18% en Lincoln. Toyota declaró que en diciembre su volumen se multiplicó en un 2,6% en su división homónima pero que disminuyó en un 0,5% en Lexus. Sin embargo, las entregas cayeron un 10% en FCA US, precedido por un 6% en Jeep y un 34% en los envíos de flotas. Con un 10%, Ram fue la única marca de FCA que tuvo ganancias en el mes pasado. Finalmente, mientras que el volumen cayó un 1,9% en Hyunday, creció 0,2% en Kia.

Para concluir, se puede decir que los resultados de diciembre de muchos de los fabricantes superaron los pronósticos. Por ejemplo, Bloomberg calculó que las ventas de GM aumentarían un 4,4%; de igual manera, estimó que las entregas de Fiat Chrysler –que había descontinuado sus sedanes compactos y medianos– caerían un 14%; y anunció que los volúmenes de Ford, Toyota, Honda y Nissan no se ampliarían más del 3 %.

Por encima de otras marcas, Infiniti, Kia, Land Rover, Mercedes-Benz, Hyundai, Subaru, Audi y Porsche también lograron récords en sus ventas durante 2016.

Liderados por crossovers, los camiones ligeros lideraron el mercado y lograron un récord del 60,7% de todas las entregas de vehículos ligeros en 2016. La demanda de automóviles cayó un 8,9%, mientras la demanda de camiones ligeros avanzó en un 7,4%.

Los fabricantes y comerciantes recurrieron a grandes promociones y negocios generosos para llevar a los compradores a los concesionarios. De hecho, algunos analistas comentan que el coletazo de las elecciones presidenciales influyó en el alza de las ventas en diciembre.

Al respecto, Mustafa Mohatarem, jefe de economía de GM, declaró: “los indicadores económicos clave, especialmente la confianza del consumidor, continuaron reflejando optimismo sobre la economía estadounidense y esa fuerte demanda generará bienestar para la industria automotriz en Estados Unidos. Estamos convencidos de que esta industria se mantendrá bien posicionada en 2017”.

No obstante, otros analistas advierten que las altas tasas de intereses obligarán a los fabricantes de automóviles a disminuir la producción durante este año. Por ejemplo, el analista de la firma Kelley Blue Book, Tim Fleming, asegura que: “los incentivos no han derivado en un crecimiento del mercado al por menor y los inventarios continúan aumentado. Una progresiva oferta de autos usados ejerce una presión en valores residuales, lo cual puede generar un impacto en la sostenibilidad de la figura de leasing. Esperamos que los fabricantes frenen su producción este año para ajustarse a la lenta demanda de los consumidores y para aliviar la necesidad de incentivos”.

Los proveedores mexicanos deberán diseñar planes de acción que les permitan mitigar potenciales riesgos ante un eventual cambio de política arancelaria en Estados Unidos. Foto: © Nataliya Hora - Fotolia.

Fabricantes líderes de la industria automotriz mantendrán sus inversiones en México

A pesar del anuncio sobre un impuesto de frontera para vehículos importados desde México a Estados Unidos, los fabricantes de automóviles no tienen proyectado disminuir sus inversiones en suelo mexicano durante los próximos cuatro años y, en cambio, buscarán aumentar su producción de 19% a un 26% en 2020.

Así lo indica el estudio “Política comercial de Trump – Potencial, exposición y riesgos en el ensamblaje de vehículos”, publicado a mediados de enero por la firma de inteligencia de mercados para la industria automotriz, LMC Automotive.

Según datos suministrados por los fabricantes consultados -entre los que se cuentan GM, Ford, Fiat Chrysler, Honda, Toyota, Hyundai y Volkswagen, entre otras firmás exponentes de la industria-, se puede calcular que la capacidad de inversión en México crecerá en un 47%, mientras en Estados Unidos solo aumentará en un 12% y en Canadá disminuirá en un 4%.

Pese a invitar a los industriales mexicanos a mantenerse optimistas de cara a la era Trump, el estudio advierte que la cadena de suministro puede sufrir algunas modificaciones y, en ese sentido, exhorta tanto a OEMs como a proveedores a diseñar planes de acción que les permitan mitigar potenciales riesgos ante un eventual cambio de política arancelaria en Estados Unidos.

Aguascalientes y Japón fortalecen lazos en la industria automotriz

Aguascalientes y Japón fortalecen lazos en la industria automotriz

La gira de promoción económica que gobernador del Estado, Carlos Lozano, realizó al país nipón concluyó con anuncios de inversiones en capacidad productiva y formación.

En Nissan Motor, el mandatario se reunió con Hitoshi Kawaguchi, vicepresidente Senior, y Miyuki Takahashi, gerente general de Asuntos Gubernamentales, quienes confirmaron el compromiso del corporativo para  incrementar la presencia de la empresa en el estado.

“En México, y particularmente en nuestra entidad, seguimos el ejemplo de trabajo en equipo de Nissan para contribuir a la plena consolidación del liderazgo global de esta firma y fortalecer desde Aguascalientes a nuestro país como un centro mundial para las inversiones de sectores estratégicos y de alta innovación como el automotriz. Juntos, Nissan y Aguascalientes, han construido un nuevo presente de oportunidades que perdurará como el mejor legado de determinación y generosidad a favor de nuestros hijos y de las futuras generaciones”, dijo Lozano.

Nissan A2 y la planta COMPAS suman a la fecha más de USD 3.000 millones de inversión y son punta de lanza del relanzamiento industrial de Aguascalientes y de la consolidación del mercado interno de México, porque proyectan al estado como el centro de producción y proveeduría automotriz más importante de América Latina en los próximos 30 años.

Durante la visita a Unipres Corporation, fabricante de partes prensadas para automóviles, el presidente de esta, Másanobu Yoshizawa, destacó que la empresa ha obtenido resultados muy positivos en Aguascalientes y, ante la solicitud de sus clientes de integrar nuevos productos, se está trabajando en una ampliación importante de las operaciones de la empresa en la entidad.

Yoshizawa agradeció ampliamente el respaldo del Gobierno del Estado para lograr el crecimiento de las operaciones de Unipres Corporation por encima de las expectativas, lo que ha posicionado a la planta Aguascalientes como la mejor de las 15 operaciones que tienen en el mundo.

La comitiva también se reunió con los directivos de la empresa Meiwa Corporation, encabezados por su presidente Kiyotaka Oyachi, quien informó que tras su visita a Aguascalientes en 2014 los integrantes de la empresa quedaron muy impresionados no solo por la seguridad de primer orden que tiene este territorio, sino también por la alta calidad de los ingenieros y trabajadores de Aguascalientes, así como por la educación de vanguardia que se ofrece, por lo que se ha avanzado de forma importante para ubicar sus operaciones el estado.

Oyachi destacó que la empresa ya se encuentra en la búsqueda de personal que pueda ser objeto de capacitación especializada en Indonesia para iniciar el avance requerido por el corporativo en la instalación de su inversión, por lo que solicitó las facilidades para lograr este objetivo.

En las instalaciones de Tachi-S, fabricante de partes para la industria automotriz, se anunció la construcción en Aguascalientes un Centro de Investigación y Desarrollo para pruebas de seguridad de los asientos automotrices que fabrican, con lo que el estado se une a países como Japón y China que cuentan con espacios de este tipo que, además, será el primero en México.

Este edificio estará listo a principios del próximo año y requerirá de una inversión de USD 10 millones y empleará a 40 personas en la primera etapa, generando hasta 100 puestos de trabajo en su etapa final, brindando respaldo técnico y certificación a los asientos que se fabriquen en México y en Brasil.

Audi México inaugura parque de proveedores en San José Chiapa

Audi México inaugura parque de proveedores en San José Chiapa

El nuevo parque de proveedores JIS (Just In Sequence), ubicado junto a la planta de Audi en San José Chiapa, México, garantiza una corta distancia entre la producción de vehículos y los proveedores de partes y componentes.

Según informó la firma automotriz, a la fecha se han instalado siete proveedores y prestadores de servicios logísticos y se estima que en total se creen 1,000 puestos de trabajo alrededor de este nuevo parque.

Durante la ceremonia de inauguración Bernd Martens, responsable de Compras en el Consejo de Dirección de AUDI AG, afirmó que “el Parque de proveedores JIS es un componente importante de nuestra estrategia de localización. La corta distancia fomenta un intercambio rápido, procesos eficientes y una logística fluida”.

La construcción comenzó a finales de 2014 y de acuerdo con la compañía la corta distancia entre las naves en las que se ubican los proveedores y la planta de producción de Audi no solo garantiza la entrega dentro de plazo de las piezas, sino que también permite economizar recursos y descongestionar la infraestructura de la región.

“Dado que el parque se planeó al mismo tiempo que la nueva planta, los procesos de suministro se engranan entre sí a la perfección”, sostiene Audi.

Hasta el momento, se han instalado allí siete empresas socias de Audi. Estas compañías suministran componentes que llegan a la cadena de producción de Audi “Just in sequence” (JIS), es decir, siguiendo la secuencia de los pedidos de clientes.

Las naves del parque de proveedores JIS forman parte de los 60 proyectos greenfield y brownfield que Audi llevó a México con la nueva planta.

En total, más de 100 proveedores suministran piezas para el nuevo Audi Q5 desde México. Para el inicio de la producción, la empresa recibe más del 70% de las piezas compradas de la región del TLCAN.

Estas son las empresas instaladas a la fecha:

  1. Faurecia ET.
  2. HBPO.
  3. Thyssen Krupp Automotive.
  4. Truck and Wheel.
  5. TI Automotive.
  6. Kuehne+Nagel.
  7. Syncreon.
Antecedentes para el próximo desempeño de nuestra manufactura

Antecedentes para el próximo desempeño de nuestra manufactura

El comportamiento reciente de la economía ha dado lugar a múltiples análisis acerca de los factores que la influirán en el futuro cercano, revisando las consecuencias que tendrían para nuestro país los momentos de incertidumbre que se pueden presentar y los cambios que previsiblemente se harán con el propósito de prevenir la concreción de riesgos. Como parte de ese esfuerzo, se explora actualizar las relaciones que se han desarrollado en el marco del Tratado de Libre Comercio, en especial la manufactura que tiene su origen en Estados Unidos y, en menor medida, la de Canadá y México.

Cabe recordar que en los últimos años se han hecho fuertes críticas al Tratado de Libre Comercio, al que se le atribuye ser la causa de la desindustrialización que vivió Estados Unidos –y México– en la primera década de este siglo. Esas críticas ignoran que la desindustrialización, sobre todo de Estados Unidos y México, se debe fundamentalmente a la caída de la competitividad de la región, propiciada por la política de fortalecimiento del dólar –y del peso– frente a las monedas asiáticas. Como consecuencia de esa desindustrialización, en los sexenios de Vicente Fox y parte de Felipe Calderón, de diciembre de 2000 a julio de 2009, en México se perdieron un 1,1 millones de empleos de trabajadores manufactureros asegurados en el IMSS. Hoy esos empleos ya se recuperaron, por la aplicación de un proceso de integración en sectores en los que los factores competitivos y la posición geográfica resultan básicos. Eso potenció el desarrollo de la industria automotriz de Estados Unidos y a México le ha proporcionado un valor agregado cercano a los USD 40,000 millones anuales.

Antes de explorar lo que puede suceder con la eventual revisión del Tratado de Libre Comercio, es necesario considerar que, en los meses recientes, se ha venido formando un escenario en el que independientemente del resultado que se tuviera en las elecciones:

  1. Se esperaba que la Reserva Federal de Estados Unidos continuara con el proceso de normalización de la política monetaria con una nueva alza en sus tasas de interés, probablemente en la primera mitad de diciembre.
  2. Eso estaría sustentado en una progresiva recuperación de la actividad económica en ese país, con un crecimiento estimado de 2.9% en el PIB del tercer trimestre de 2016, después de un registro de 1.4% en el segundo trimestre y en las tasas de desempleo de alrededor de 5%.
  3. No obstante, en el caso del sector industrial estadounidense, se reconocía un lento dinamismo, debido a la apreciación del dólar, la débil demanda internacional y los bajos precios del petróleo.
  4. En particular, el índice de las manufacturas (PMI) del ISM (Institute for Supply Management) de octubre se situó en 51.9%, en el terreno positivo. El ISM señala que un PMI arriba de 43.2% generalmente indica que la economía en su conjunto está creciendo. Las señales del índice son positivas, pero también dejan entrever algunos riesgos: bajan ligeramente los renglones de nuevos pedidos, así como los inventarios y los inventarios de los clientes, en tanto que aumentan un poco los precios. Por cierto, esto llevaría a suponer que la reposición de inventarios sería a precios más altos. Habrá que esperar.

Todo eso está dentro del comportamiento esperado por la Reserva Federal para proseguir con el proceso de normalización de sus tasas de interés, por lo que es posible que el banco central del país vecino sí aumente sus tasas antes de que termine el año y, conviene decir que, independientemente de las circunstancias políticas, esa medida podría tener algunos efectos que no deben ignorarse:

  1. Al subir las tasas, la Reserva contribuirá a fortalecer aun más la posición del dólar.
  2. Aunque no repercuta en una desaceleración de la economía estadounidense en su conjunto, una apreciación del dólar restará competitividad a la manufactura de ese país.
  3. Para México eso significará nuevas presiones devaluatorias, mayores tasas de interés –apenas el 17 de noviembre Banxico incrementó la tasa de referencia de 4.75% a 5.25%– y más inflación pero, al mismo tiempo y si se sabe aprovechar, mayor competitividad de las plantas instaladas en México y, por consiguiente, menores costos para la cadena industrial en su conjunto, aunque esta integre a dos o los tres países de la región.

Es necesario señalar que, considerando el reto de las autoridades monetarias, de encauzar productivamente los miles de millones de dólares que se encuentran en los mercados financieros, no hay una ruta garantizada y, con o sin movimientos de tasas, el riesgo de que esos dólares propicien un proceso inflacionario mundial es una posibilidad latente.

Más allá de esa posibilidad y en lo inmediato, las disposiciones que ponga en marcha la nueva administración gubernamental tendrán que analizarse caso por caso, tomando en cuenta que en algunas ramás la competencia asiática en productos terminados, sobre todo en las intensivas en mano de obra, es más fuerte y, en otros, como sería la metalmecánica, también tienen fuerte presencia en el suministro de materias primás, sobre todo de acero. 

Una posibilidad es que el nuevo gobierno estadounidense reconozca el beneficio mutuo por tener plantas con capital de su país en México y, en ese caso, las plantas instaladas en nuestro país tendrán que asegurar que el suministro de materias primás de países ubicados fuera de la región no afecte la posibilidad de participar en el mercado de Estados Unidos. Si fuera necesario tendrían que considerar la posibilidad de cambiar a proveedores mexicanos, estadounidenses o canadienses.

Tomando en cuenta los distintos factores de incertidumbre, es interesante señalar que en este año el impulso exportador que habían logrado algunos sectores desde México, como el automotriz, ha mostrado un cambio respecto a su desempeño de años anteriores. De acuerdo con la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA), en enero-octubre se logró un crecimiento de 3.5% de las exportaciones hacia Estados Unidos y Canadá, mientras que sus envíos no fueron tan positivos, por lo que las exportaciones totales fueron de 1.0%. Eso propició una desaceleración a de la producción a una tasa de  solo 0.9% en los primeros 10 meses del año, lo que dio lugar a un sesgo hacia el mercado interno, en donde las ventas de autos tuvieron un crecimiento extraordinario de 18%.

Sin duda, esto es un ejemplo de cómo funciona el mercado regional, habría que revisar como se han distribuido sus beneficios y, como pueden ser relacionados con las distintas opciones de política comercial por parte de Estados Unidos.

Oportunidades y retos para México en 2017

Oportunidades y retos para México en 2017

Perspectivas para la manufactura de componentes automotrices y aeronáuticos en México, y tendencias en la compra de máquinas herramienta para la industria.

TECMA, la exposición con más antigüedad y presencia en el mercado de máquinas herramienta en México, acoge a sus visitantes en un momento clave.  Ante los desafíos y retos que enfrenta la manufactura  en el país, los fabricantes mexicanos encuentran de inmediato un foro para compartir sus inquietudes e intercambiar modelos de negocio exitosos con colegas y proveedores de tecnología para la producción. TECMA 2017, que presentará conceptos novedosos en la producción como el de Industria 4.0 y tecnologías como manufactura aditiva, herramientas vivas y robots colaborativos, será lugar ideal para plantear nuevas estrategias y enfrentar los proyectos actuales y futuros. 

Las proyecciones están hechas. La salida del Reino Unido de la Unión Europea, la desaceleración económica de Estados Unidos, la caída en los precios de las materias primás y la devaluación de varias monedas latinoamericanas frente al dólar condujo a los organismos económicos internacionales y regionales a moderar sus expectativas sobre el cierre de 2016 y a pronosticar 2017 como el año de la recuperación.

El Fondo Monetario Internacional proyectó que el crecimiento mundial disminuirá a 3.1% en 2016 y que repuntará a 3.4% en 2017. Para México, se estima que para 2017 el crecimiento se acelere ligeramente a 2.3%, a medida que repunte la demanda externa, y a 2.9% a mediano plazo una vez que se consoliden las reformás estructurales, como lo consigna el informe Perspectivas de la Economía Mundial, publicado por este organismo en octubre de este año.

El FMI es optimista frente a lo que será 2017 y lo justifica en una proyectada recuperación de las economías de mercados emergentes y en desarrollo, así como de la estadounidense. Para que esta predicción sea una realidad, el organismo sugiere un ajuste para restablecer la estabilidad macroeconómica en los países más golpeados por la caída de precios de las materias primás.

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) comparte este positivismo y explica que, a pesar de los bajos precios del petróleo y una menor demanda externa, se espera que el PIB mexicano alcance 3% en 2017 en respuesta a las reformás estructurales que ha adelantado el gobierno. “La depreciación del peso reforzó las ganancias de las exportaciones mexicanas y la resiliencia de la demanda interna continúa soportando la actividad económica”, indica el documento de panorama económico 2016 de esta Organización, que además exalta la importante participación de mercado que han ganado las exportaciones de manufactura en Estados Unidos.

Y es que es precisamente el sector de manufactura el que más se ha beneficiado dentro de la economía mexicana con el TLCAN, atrayendo una gran cantidad de inversión extranjera directa que le ha permitido expandir su productividad y aumentar sus exportaciones. Un informe de competitividad, publicado por Deloitte en 2015, señala que el sector de manufactura en México capta cerca del 50% de la inversión extranjera y significa más de 80% de su comercio total.

Para 2016 el índice de competitividad global de manufactura de Deloitte ubica a México en la octava posición entre 40 países, con una valoración de 69.5 sobre 100, siendo el único país latinoamericano dentro del Top 10 que encabezan China, Estados Unidos y Alemania. La proyección para 2020 indica que los dos primeros países de la lista intercambiarán posiciones y que México ascenderá al séptimo lugar, desplazando a Taiwán.

En la misma línea de predicciones, la Organización Mundial de Comercio (OMC) señala que el comercio mundial crecerá más despacio de lo previsto en 2016 y aumentará tan solo 1.7%, cifra muy por debajo del 2.8% de la previsión de abril. Para 2017, el pronóstico fue reevaluado y pasó de un 3.6% estimado, a un desempeño previsto de entre 1.8% y 3.1%.

Por su parte, el informe Doing Business México 2016 analiza por qué, a pesar de la desaceleración de la economía global, las predicciones para el país azteca son moderadas, más no pesimistas y concluye que “la paulatina recuperación de Estados Unidos, destino del 81% de las exportaciones mexicanas, ha sido uno de los factores que ha contri­buido a amortiguar los efectos negativos de las fuertes caídas en los precios de las materias primás y la alta volatilidad de los mercados financieros globales. En ausencia de este factor externo, habría sido complicado para México mantener el nivel de crecimiento actual”.

En cuanto a la devaluación del peso frente al dólar en la manufactura, el Centro de Investigación para la Industria Automotriz (CAR, por su sigla en inglés) publicó recientemente un estudio sobre el creciente papel de México en la industria automotriz de Norteamérica en el que indica que el valor del peso se ha reducido 41% frente al dólar desde enero de 2001 lo que significa que fabricar vehículos y partes en México es menos costoso en comparación con Estados Unidos, donde el dólar se ha apreciado frente a casi todas las divisas internacionales en los últimos años.

“En teoría, el superávit comercial de México con Estados Unidos debería crear un exceso de demanda del peso respecto al dólar, ya que hay una mayor demanda relativa de bienes mexicanos (que se pagan en pesos). Si se sostiene la teoría, el peso debe apreciarse respecto al dólar; sin embargo, el peso se ha seguido desvalorizando desde 2001 hasta el presente. A pesar de un superávit comercial con Estados Unidos, México ha mantenido un déficit comercial global durante los últimos 15 años lo que parecería indicar que muchas de sus mercancías exportadas se están enviando a Estados Unidos en vez de equilibrar el comercio con otros países”, explica el CAR en el documento citado.

Metalmecánica Internacional consultó la opinión de Mario Vidana, especialista comercial de la Embajada de Estados Unidos en México para las industrias metalmecánica, plástica, maquinaria y equipos para la manufactura, sobre cómo están proyectadas las exportaciones estadounidenses de tecnología para la manufactura hacia México para 2017. Vidana aseguró que basándose en las estadísticas históricas que indican que desde 2008 hasta la fecha México ha importado más de USD 10 mil millones en maquinaria para la manufactura, se calcula un crecimiento del 8% en comparación con 2008, aún con la caída de 2.19% que se registró en 2015 en términos de ventas.

“Las estadísticas se mantendrán en los mismos niveles: como lo hemos visto en 2016, serán igual en 2017. No vemos ningún problema, ninguna condición que impida que al menos consigamos los mismos niveles que en 2016”, afirmó el especialista.

Al ser cuestionado sobre si es previsible una renegociación del TLCAN en el mediano plazo y un impacto de la misma para México, Vidana hizo una invitación a basarse en la experiencia. “Estados Unidos tiene como su tercer más grande socio comercial a México, solo después de China y Canadá. El TLCAN ha sido un baluarte y un soporte en la exportación de maquinaria a México y creemos que lo va a seguir siendo. Solo para darse una idea: a finales de 2015 las exportaciones de maquinaria industrial sumaron USD 19.8 mil millones, de los cuales USD 2 mil millones fueron en maquinaria para usarse en la manufactura de partes metálicas, como cortadoras láser, dobladoras, torretas, punzonadoras, tornos convencionales y CNC, equipos de soldadura. Con base a que el crecimiento de México está demandando esta infraestructura de producción, las cosas van a seguir fluyendo en forma natural mientras tengamos esas condiciones y el TLCAN nos está ayudando precisamente bastante desde que se instauró”.

Por su parte, Mario Hernández, socio de Impuestos y especialista en Minería de KPMG en México, sostuvo que en 2017 continuarán creciendo sectores como el automotriz y el aeroespacial en México. “Seguirá el ritmo de inversión y de crecimiento, tal vez con un periodo de incertidumbre y de espera, pero en general considero que como se han hecho inversiones muy fuertes en los años pasados, se mantendrán los ritmos de crecimiento que se han tenido. Tal vez se depriman un poco a futuro estas inversiones pero lo que ya está aquí se va a mantener y a crecer”, explicó.

Hernández enfatizó en que entre las razones por las que las empresas globales instalan sus plantas de manufactura en otros países están el ser más eficiente desde el punto de vista de costos “obviamente es más barato manufacturar en México que en Canadá o Estados Unidos” y el estar cerca de sus mercados de destino.

Recalca que el mayor beneficio que tiene el TLCAN es en impuestos de importación. “Es realmente el principal objetivo de los tratados, que los bienes que se importen, manufacturen, transformen y consumen dentro de la región sean originarios y el impuesto de importación prácticamente desaparece. Habría contrapesos para una renegociación o cancelación y habría mecanismos alternos como país para reaccionar a una eventualidad de esa naturaleza”, sostuvo el experto.

Finalmente Hernández destacó que a través de tratados de libre comercio, de tratados para evitar la doble tributación, de intercambio de información y de la misma negociación del TTP el gobierno mexicano ha venido tomando acciones para diversificar sus mercados de destino y disminuir la dependencia de Estados Unidos en materia comercial.

Oportunidades por venir

La International Trade Administration de Estados Unidos (ITA) publicó recientemente un reporte sobre los principales mercados en tecnologías para la manufactura en el que se destaca que, con una base industrial altamente desarrollada y casi cero barreras de acceso, México es el principal destino de las exportaciones de manufactura de EE.UU. desde 2011 y permanecerá en esta misma posición en los años siguientes.

La ITA estima que estas exportaciones –que entre 2009 y 2015 vienen creciendo a una tasa promedio anual de 8.9%– aumenten en 2017, principalmente jalonadas por el dinamismo que seguirá registrando la industria automotriz en el país azteca. Como se verá en el reporte que sigue a continuación, las ventas de Estados Unidos al exterior dependen considerablemente del dinamismo manufacturero de México, de allí que cualquier medida que tome el Gobierno estadounidense en materia comercial y arancelaria, podría tener un efecto de rebote sobre su propia economía.

“La creciente presencia de la industria automotriz de México es un factor clave en el aumento de las exportaciones estadounidenses de manufactura. El pronóstico de crecimiento automotriz para 2016 es de 6% y para 2020 la industria producirá 5 millones de vehículos en comparación con los 3.4 millones de vehículos que produjo en 2015. La producción de vehículos y autopartes está creciendo especialmente en los estados de Guanajuato, Aguascalientes y San Luis Potosí”, pronostica la ITA.

Según cifras de ALADI, en 2015 México exportó al mundo USD 311,810,995 en manufacturas, de las cuales USD 262,926,891 se dirigieron a Estados Unidos. En los cinco primeros meses de 2016 esta cifra alcanzaba los USD 119,957,121, siendo nuevamente el país del norte el principal destino de estas ventas.

En cuanto a importaciones de maquinaria para la manufactura de componentes metálicos, según la base de datos de comercio de las Naciones Unidas a agosto de 2016 México había importado USD 294,300,043 en centros de mecanizado, máquinas de puesto fijo y máquinas de puestos múltiples para trabajar metal, siendo Alemania el principal proveedor, seguido de Japón y Estados Unidos.

En el rubro de máquinas de corte por láser, ultrasonido, electroerosión y plasma México importó en el mismo periodo USD 133,703,665; en el de máquinas herramienta para prensado, forja y estampado las compras al exterior suman USD 586,813,354; y en equipos de soldadura suman USD 585,543,155.

La ITA sostiene que México es el mercado más importante para seis de sus principales manufacturas de exportación. Para comenzar, es el principal destino de ventas de sus moldes industriales. En 2015, las compañías estadounidenses vendieron USD 354 millones en moldes a su vecino del sur, principalmente para las industrias automotriz y de componentes electrónicos. El organismo sostiene que mientras que las ventas al exterior de moldes estadounidenses han caído en los últimos años, México seguirá siendo el destino de exportación más importante para los fabricantes de moldes de Estados Unidos en 2017.

La base de datos de comercio de Naciones Unidas reporta que entre enero y agosto de 2016 México importó USD 1,186,535,082 en moldes, de los cuales USD 330,432,049 provino de Estados Unidos y USD 190,486,643 de China.

En cuanto a partes y accesorios para máquinas herramienta, en 2015 México también fue el principal mercado de exportación para Estados Unidos con ventas por USD 184 millones. A agosto de 2016 las ventas hacia México de esta categoría a nivel global sumaron USD 399 millones, de los cuales USD 160 millones provinieron de EE.UU., USD 66 millones de Alemania y USD 49 millones de Japón.

La ITA sostiene que entre 2009 y 2015, el crecimiento promedio en este subsector fue de 9.5%, el cual “ha sido consistente con el crecimiento en el mercado mexicano” por lo que este organismo calcula que las ventas en partes de máquinas herramienta continuarán creciendo en 2017.

México también es un mercado creciente para herramientas y matrices. En 2014, los fabricantes estadounidenses de herramientas y matrices vendieron USD 352 millones a los usuarios finales mexicanos, principalmente en ventas de matrices para operaciones de prensado y estampado típicas de la industria automotriz. Entre 2009 y 2015, el subsector registró un crecimiento medio anual de 14.5%.

El reporte de la ITA explica que los proveedores mexicanos de piezas de metal se están moviendo rápidamente hacia el corte por láser como un proceso más rápido y limpio que les permite evitar trabajos de acabado adicionales. Los proveedores de este campo, que incluyen a Amada, Trumpf, Mitsubishi y otros, tienen distribuidores en las tres principales ciudades del país. En 2015 México compró USD 295 millones en herramientas de corte estadounidenses y USD 215 millones de dólares en máquinas herramienta para formado. El organismo anticipa que en 2017 México seguirá siendo el principal destino de las ventas de máquinas herramienta estadounidenses.

Proyecciones para la industria automotriz

Estados Unidos ya jugó todas sus cartas en México como clúster para su producción automotriz. En entrevista con Metalmecánica Internacional, y citando un estudio de Proméxico, Manuel Nieblas, líder de la industria de Manufactura Sector de Productos Industriales y de Servicios en Deloitte México, recalcó que este es el sector que más inversión extranjera directa ha recibido en los últimos cinco años, posicionando al país como el séptimo productor mundial de vehículos y con la meta de llegar al quinto lugar en 2020. En autopartes, México es uno de los cinco principales productores a nivel mundial. 70% de la producción de autopartes se destina a fabricantes de equipo original y es el principal proveedor de autopartes del mercado más grande a escala mundial: Estados Unidos.

General Motors, FCA (Fiat-Chrysler), Ford, Nissan, Honda, Toyota, Volkswagen, Mazda y recientemente Kia hacen presencia en México, produciendo 500 modelos en 22 plantas de manufactura que cuentan a su vez con una red de 1,800 proveedores.

En su informe “El creciente rol de México en la industria automotriz mexicana”, el CAR sostiene que “el techo de la capacidad de manufactura automotriz mexicana no tiene límites”. “Si las iniciativas federales de México tienen éxito, particularmente en la expansión de la capacidad portuaria y la mejora de las habilidades de la mano de obra, el cambio de la manufactura automotriz norteamericana hacia México continuará. Los fabricantes de automóviles atraerán su base de proveedores hacia México, y dada la tendencia de los fabricantes de automóviles de ubicar sus centros de investigación y desarrollo cerca de las plantas de ensamblaje, México también puede capturar una proporción creciente en ingeniería, proporcionando mejoras continuas en los sistemás educativos mexicanos”.

Y es que en materia de investigación y desarrollo, México también ha sabido cómo llamar la atención. Recientemente anunció una reducción de 30% en impuestos para todas las inversiones que se hagan en este sentido. Así, compañías como FCA, General Motors, Nissan, Volkswagen, Continental y Delphi tienen instalaciones de investigación e ingeniería automotriz ubicadas en territorio mexicano.

Además del ya mencionado boom que vive la industria en materia de atracción de ensambladores, México también ha expandido su capacidad y reputación como productor de autopartes. Por ejemplo, entre 2012 y 2015 el país pasó de producir 2.8 millones de motores a 3.7 millones, y se proyecta que para 2018 este rubro alcance los 4.2 millones. Las estimaciones a futuro se ven aún mejor si se tiene en cuenta que la necesidad de reducir el impacto ambiental de los vehículos ya se ha reflejado en la forma en la que estos son diseñados y construidos y, allí, México tiene un importante terreno ganado.

“Se ha producido un cambio rápido y continuo hacia motores más pequeños: motores de 3 y 4 cilindros… Dado que México construye una gran parte de los motores pequeños y de los vehículos pequeños para pasajeros en los que se instalan estos motores, la producción mexicana de unidades de turbocompresores puede posicionarse y aumentar rápidamente… Entre 2015 y 2020 se espera que la producción total de motores pequeños de América del Norte crezca más de 23% y se prevé que casi todo este crecimiento ocurrirá en México”, explica el CAR.

El futuro de la industria aeroespacial

Boeing estima que en 2033 habrá 36 mil aeronaves de más de cien asientos. Se proyecta que del total, 15 mil serán nuevos modelos que reemplacen a las aeronaves más antiguas y menos eficientes. Un diagnóstico publicado recientemente por ProMéxico sobre el sector explica que este país registró un crecimiento anual en sus exportaciones de componentes para el sector de 14.1% durante 2006-2015.

En la más reciente edición del Mexico’s Aerospace Summit se proyectó que las exportaciones de la industria aeroespacial en México alcancen USD 7,500 millones al concluir 2016. Así mismo, se indicó que al cierre del año la inversión extranjera directa en esta industria mexicana alcanzará USD 33,000 millones, de los cuales 75% es de origen estadounidense y 25% europeo.

Según estimaciones del Programa Estratégico de la Industria Aeroespacial 2010-2020, coordinado por la Secretaría de Economía, se estima que esta industria registre exportaciones de USD 12,267 millones a 2021, con un crecimiento anual de 14%.

“Cabe destacar que México es el sexto proveedor de la industria aeroespacial de los Estados Unidos. La proximidad geográfica con el mercado aeroespacial más grande del mundo, así como la convergencia con los dos principales corredores de manufactura en América del Norte, son factores competitivos para el país. Aunado a ello, el compromiso de la industria, la academia y el gobierno para establecer e instrumentar una estrategia nacional, han permitido la creación de polos de alta competitividad que funcionan dentro de un ecosistema certificado y de clase mundial. De esta manera, México se presenta como un destino atractivo en innovación y eficiencia operativa”, indica el informe.

El próximo año, y hasta 2020, el sector aeroespacial mexicano se preparará para avanzar del puesto 15 al 10 a nivel mundial en ventas del sector, superando a Brasil y a España; generar 110 mil empleos, que incluyan entre 30 y 35% de puestos con un nivel de ingeniería o mayor; y alcanzar exportaciones superiores a los USD 12,000 millones.